Como es ya bien sabido: las principales causas de enfermedad y muerte en el mundo contemporáneo están asociadas al estilo de vida, es decir a los hábitos, mejor dicho a los malos hábitos y al mal manejo del stress. Por lo tanto, conociendo entonces las causas, esto es susceptible de ser modificado, ahorrándonos un lamentable desenlace.

Para nadie es desconocido la relación directa que existe entre el fumar y el cáncer de pulmón, entre la poca ingesta de fibra y el cáncer de colon, entre el stress y los infartos, entre el sedentarismo y los trastornos cardiovasculares, y entre los malos hábitos en general con el envejecimiento precoz, y las enfermedades degenerativas. Sin embargo, que difícil es para nosotros cambiar de hábitos.

Nos resulta casi tan inevitable hacer esta asociación entre vejez y enfermedad, que tenemos que adquirir un seguro de enfermedad para cuando nos de un “patatu’’, y así recibir atención inmediata. Y ¿qué necesidad hay de llegar a estos extremos si esto se podría evitar? ¿Cómo podemos llamar a esto prevención?

Pero la verdad es que envejecer no implica deterioro, y la juventud es una actitud mental y física de disponibilidad para el cambio y la renovación.

La juventud no tiene edad y aunque nos parezca que puede ser tarde ya para cambiar y que “para lo que queda va el resto’’, la verdad es que nunca es tarde para cambiar.

Así lo hemos demostrado, en las condiciones idóneas el cambio es posible. El nuevo concepto de gerenciar la Salud,  ya es una realidad. Son ya miles las personas que han cambiado el fatal curso que llevaban para abrirse a la posibilidad real de vivir a plenitud en vez de sobrevivir. En la Hacienda La Concepción Salud Integral hace ya siete años que hacemos la medicina que demanda la realidad contemporánea.

La tendencia actual avanza hacia el Naturismo y la conciencia ecológica. En los últimos años han proliferado las tiendas naturistas, los gimnasios, los SPA, los libros de autoayuda y crecimiento personal. Esto significa una esperanza para solventar la crisis planetaria, ya que el cambio global será el reflejo del cambio individual.

El instrumento para el cambio es la educación y el entrenamiento para adquirir los hábitos que implica un estilo de vida más sano. El factor fundamental de juicio es el discernimiento, esto es: la Sabiduría y la Inteligencia necesarias para aprender a tomar las decisiones más convenientes y para asumir la actitud más saludable.

La medicina con la que nos proyectamos al III Milenio, integra los procedimientos preventivos y curativos en una síntesis de los avances más recientes con lo valioso de la tradición ancestral del patrimonio Universal.

Los nuevos Centros de Salud que ofrezcan alternativas al individuo contemporáneo, no sólo deben restaurar la salud perdida sino que deben enseñar a conservarla. No sólo deben liberarnos de la dependencia a las drogas y medicamentos que apenas nos permiten sobrevivir, sino devolvernos la juventud y la salud en unos organismos desintoxicados, revitalizados y con una mayor conciencia de responsabilidad.

En estos Centros de Salud (a los cuales por cierto, preferimos llamar Spa de Salud Integral para evitar la asociación con el modelo de clínica que conocemos), nos desarrollamos todos mediante una integración de la Mente, el Cuerpo y el Espíritu, para forjar así la cimiente de una nueva era.

La Medicina Holística, ecológica, profundamente humanista y PROBIOTICA, a través del barro, del agua, del calor, la luz, los colores, la música, los aromas, los alimentos, las plantas, en fin de la Naturaleza en su totalidad, logra la Alquimia en nosotros para obtener la Piedra Filosofal.

Transmutando nuestras debilidades en fortalezas, nuestra densa estructura mental en la de seres altivos,  avanzamos juntos y con gallardía hacia la Luz, con paso firme para crear un nuevo Orden , basado en el Amor y la Sabiduría Natural en consonancia con la Naturaleza.